El valor de una página web

El valor de una página web

Publicado Por | 06 septiembre , 2013 | Desarrollo Web | No Comments

De ella salimos y a ella volvemos tras dar vueltas por redes de todo tipo, tiendas de aplicaciones y dispositivos que se mueven o están atados a una mesa. Es nuestra casa y allí hacemos lo que queremos sin depender de terceros o leyes de otros países.

Aunque han pasado veintidós años desde que comenzaron a funcionar, a mediados de 1991, las páginas web siguen siendo el núcleo fundamental de la actividad personal o empresarial en la red.

Sin embargo, algunos conceptos básicos sobre su funcionamiento siguen siendo desconocidos para mucha gente. Y sobre todo, hay dudas sobre su utilidad. Por todo ello creo que son interesantes algunas reflexiones.

De la web lo sabemos todo y al mismo tiempo no sabemos casi nada. Todo el mundo conoce su existencia y posibilidades y durante años hemos consultado miles de ellas con los objetivos más diversos.

Esa experiencia nos permite opinar, con más o menos conocimiento de causa, sobre su facilidad de uso, aspecto y rendimiento. Todo eso respecto a las páginas de otros, pero la cosa cambia cuando hablamos de la nuestra, ya sea personal o de empresa.

Muchas preguntas y pocas respuestas

¿Para que la queremos?, ¿donde estará alojada?, ¿quién la creará y/o gestionará?, ¿con que tecnología y diseño gráfico?, ¿a quien corresponde la titularidad técnica y administrativa?, ¿tenemos control absoluto sobre ella, el dominio y sus contenidos?, ¿está adaptada a dispositivos móviles?, ¿contamos con un plan de actualización a medio plazo?.

Puedo asegurar por experiencia, que en muchas empresas la mitad de esas preguntas quedan sin respuesta porqué en muchos casos la página web corporativa se creó en su día y se gestionó con más o menos dedicación, pero no se ha adaptado a la rapidísima evolución de la red lo que limita de forma drástica su efectividad.

El resultado es que lo que podría ser una poderosa herramienta de promoción y venta se convierte en algo con lo que en ocasiones no se sabe muy bien que hacer.

Menor coste a cambio de menor retorno

Y eso sucede porqué las páginas web, pasaron de ser imprescindibles a considerarse casi innecesarias tras la explosión de la red social. Se llegó a pensar que una presencia efectiva en alguna de las redes más populares ofrecía más facilidad de uso, menor coste y mayor conversión.

El tiempo ha demostrado muchas de esas teorías son falsas porqué la mayor facilidad de uso y un teórico menor coste quedan anuladas por un menor retorno. También se ha demostrado que la red social es muy útil para los objetivos de una empresa siempre y cuando tenga como fin prioritario canalizar tráfico hacia la web.

Una estrategia eficaz permite una importante difusión de contenidos, ideas y contacto con clientes pero siempre teniendo en cuenta que la conversión y el beneficio sólo es posible en nuestra propia casa, nunca en casa de otros que nos ceden un espacio gratuito a cambio de unos datos muy valiosos, nuestros hábitos de consumo y los de nuestros seguidores y amigos. El valor de la red social ha realzado de forma inesperada el valor de la web y la presencia de una empresa en las principales redes sólo tiene sentido si se cuenta con una página perfectamente optimizada a la que redirigir seguidores y convertir.

Cambios insuficientes

Esa es una cuestión en la que hay muchísimo trabajo por hacer. Página web tiene todo el mundo, pero página puesta al día, actualizada de forma constante y que siga en la medida de lo posible las exigencias de motores de búsqueda tiene muy poca gente. Y de forma sorprendente, el número de páginas adaptadas a dispositivos móviles aun es menor. Opciones como el diseño web adaptable  resultan en muchos casos completamente desconocidas.

Se considera más que suficiente una renovación cada cierto tiempo (contando en años). Estamos hablando en la mayoría de casos de PYMES que no tienen, como ocurre en las grandes corporaciones, departamentos dedicados a esta cuestión.

Eso afecta al posicionamiento en buscadores que, como todo el mundo sabe, es fundamental. Pero los especialistas en SEO  no pueden hacer milagros sino trabajan con una mínima base con la que aplicar técnicas efectivas. Ante una Web mal estructurada (no estamos hablando de contenidos) es más práctico y barato empezar de cero. Es lo más sensato pero también lo que encuentra mayores obstáculos entre los clientes.

Un valor inalterable

Tras la consolidación de la red social, la web vuelve a gozar del valor que en realidad nunca había perdido, ya que su principio básico sigue inmutable. Nos pertenece y nosotros decidimos promocionar o vender lo que consideremos conveniente y en el momento que nos parece oportuno. La inversión es nuestra y las decisiones y el beneficio, también.

Siempre y cuando la veamos desde la empresa de forma distinta a como la vemos ahora. La página web ya no es, empleando una analogía del automóvil, ese vehículo familiar que compramos para hacer miles y miles de kilómetros pasando por cualquier tipo de terreno con poco mantenimiento y al que dedicamos la mínima atención.

El escenario ha cambiado por completo. En su día, ese concepto funcionó, pero ahora una web ha de ser muy adaptable (cambian constantemente las condiciones del terreno, la red) muy rápida (todas lo son y no puede quedarse atrás) y capaz de superar en conversión a las que son similares en sector y público potencial.

Mantenimiento constante

Aunque eso tiene un precio en tiempo y dinero. Es muy importante que una PYME dedique un cierto tiempo, al menos cada 15 días, a analizar su web, a revisar y actualizar contenidos, a escuchar y valorar las aportaciones de los especialistas en SEO, a ver y analizar la competencia y palabras clave, las campañas SEM, y a comprender lo que dicen los informes de analítica. Y esa tarea es transversal y le compete a la dirección, a marketing, sistemas, logística y comunicación.

Ese cambio de mentalidad, imprescindible, no será fácil porque, en primer lugar, todos los departamentos de una compañía han de entender como funciona la web, cuales son sus objetivos y su valor, que esperan de ella los motores de búsqueda y como se deben organizar contenidos y ofertas comerciales. En definitiva, creer en ella y en el beneficio que aporta. ¿Están las pequeñas y medianas empresas (y tal vez las grandes) dispuestas a realizar ese esfuerzo?.

De ello dependerá su visibilidad y futuro.

Autor: Odón

Periodista. Casi toda mi vida en carreras y entre pilotos. La red ha cambiado para siempre la comunicación entre personas y empresas.

Estudiamos y analizamos su negocio en profundidad, definimos objetivos y planteamos la estrategia de marketing más adecuada centrándonos en conseguir cada uno de los objetivos propuestos. Solicita Presupuesto Ahora

Uso de cookies

En este sitio web utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para que usted tenga la mejor experiencia de usuario y analizar su visita. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.