La curación de contenidos ¿de verdad importa?

La curación de contenidos ¿de verdad importa?

Publicado Por | 16 marzo , 2015 | Blog Adrenalina, Content Marketing | No Comments
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Hablar de curación de contenidos es el equivalente a desambiguar. Porque no, no es lo mismo la “agregación de contenidos” que la “curación” de dichos contenidos. Sin meternos en metáforas sobadas sobre si la curación de informaciones tiene que ver con el proceso artesanal de curado de jamones —”algo que se hace con mimo” y esas cosas—, en este post intentaremos ver un poco qué pasa con la curación de contenidos para que tenga o no que ser tenida en cuenta.

Curación de contenidos, ¿quién o qué eres?

¿Qué es curar contenidos? Si vamos a una definición básica, la de la Wikipedia, tenemos que la curación de contenidos es la actividad de localizar, filtrar, modificar y distribuir, de forma segmentada, parte de la gran cantidad de contenidos que se generan en Internet”, algo que responde a la necesidad de las empresas y profesionales del Marketing, se explica.

¿Por qué habría que hacer algo así? Y es más, ¿por qué el perfil del curador de contenidos es algo buscado, incluso muy buscado? Pues porque con los contenidos ocurre que vivimos en la época de la infoxicación. Demasiados contenidos por todas partes que no dejan de crecer y multiplicarse como Gremlins al contacto con el agua. Y ocurre un poco como con estos animalillos: que haya más no quiere decir que sean mejores. Es decir, Internet es un lugar que pone diversidad de “cosas” a nuestro alcance pero no todas tienen por qué ser la octava maravilla. De hecho si sois de los que ojean más de un par de blogs de un par de temáticas distintas ya os habréis dado cuenta de que la originalidad tiene las patas muy cortas y de que hay infinidad de copias de copias de copias de contenidos que sí fueron creativos, inéditos y realmente aportaron algo. Y ahí es donde entra el curador de contenidos.

Dime con qué curador de contenidos andas…

La función del curador de contenidos es la de generar valor. ¿Cómo? Pues un poco al estilo MacGyver. Con un chicle, dos clips y algunos tablones de madera te va a armar un loft en minuto y medio. O llevado a la rutina del curador de contenidos, se va a dedicar en cuerpo y alma a identificar las informaciones interesantes de entre las miles que circulan a diario por Internet y a partir de ellas va a crear algo nuevo y digno de que se le dediquen unos minutos de lectura.

No es algo mecánico. Es un esfuerzo deliberado y sostenido, es un proceso continuo que tiene por objeto la creación de elementos que a cualquier persona que los lea le sean de utilidad. ¿Y qué tipo de elementos se generan a través de la curación? Pues productos habituales suyos son los ebooks, los estados de la cuestión, los informes de sector… Es decir, no se trata de hacer simples “copy-paste” de varios lugares, reunirlos en un documento y decir que eso es contenido “curado”. No lo es. Eso es hacer un Frankenstein. La curación de contenidos, la buena, implica la capacidad crítica del curador para seleccionar las informaciones más relevantes y “procesarlas” para que el resultado sea un valioso nuevo documento. Poniéndonos un poco cinematográficos, que un tema haya sido mil veces tratado en el cine no quiere decir que si un director le aplica un nuevo enfoque no se pueda obtener una película que haga palidecer a todas las anteriores. Pues el rol del director es el del buen curador.

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Si el SEO te importa… ¡no copies contenidos!

Generación de valor, ¿para quién?

Decía antes que la meta de todo buen curador de contenidos es la generar valor. Esto se aplica a la información creada, que deberá ser una información valiosa y que genere interés en la audiencia, o más que eso, que lo colme, que sea la respuesta a ciertas inquietudes. Pero también se aplica a un nivel más amplio en tanto que la curación de contenidos puede servir y encuadrarse perfectamente dentro de una estrategia de Content Marketing. Por refrescar un poco el concepto volveremos a la Wikipedia, que dice lo siguiente con respecto al Marketing de Contenidos: “Es el arte de entender exactamente qué necesitan saber tus clientes y entregárselo de forma pertinente y convincente. En otras palabras, consiste en crear y distribuir contenido relevante para clientes y potenciales clientes con el objetivo de atraerlos hacia la empresa y conectar con ellos”. Un ebook que te acerca los trucos del Social Media como herramienta para atraer leads a tu proyecto, vaya, parece que encaja muy bien dentro de esta idea.

Cierto. Pero en pleno entorno 2.0 ya no son las empresas y los profesionales del Marketing los únicos que se interesan por la curación de contenidos. Son muchos profesionales, independientes o insertos en una empresa, los que se dedican a coger contenido de aquí y de allá para elaborar sus propias informaciones y ofrecerlas a la audiencia. Con ello consiguen posicionarse como expertos, como profesionales cualificados en tal o cual materia y presentarse como autoridades en las que cualquiera pudiera interesarse profesionalmente.

Así que, en resumen, podemos decir que la generación de valor es para todos los que se implican en curación de contenidos. Eso sí, algo que tiene mucho que ver con la curación es la especialización. Actualmente es casi imposible poder ser un “hombre del Renacimiento” experto en todo, por la gran cantidad de saber que existe. Si a eso le sumas la tarea de vigilancia y seguimiento constante de novedades que exige la curación de contenidos… especializarse en un tema o sector se convierte en imperativo. Por eso cada curador de contenidos suele tener su propio nicho.

Cura, no agregues…

Por todo lo dicho, la curación de contenidos poco tiene que ver con la agregación. Agregar es reunir. Agregar es algo que pueden hacer automáticamente herramientas como Flipboard, y pueden ser útiles incluso para que el curador obtenga el input de informaciones para mantenerse al día sobre tal o cual cuestión. Pero, y siempre hay un pero, una máquina no puede ser crítica ni pensar qué interesará más a su audiencia. La capacidad de transformación de ese input en un output que realmente valga la pena es una habilidad exclusivamente humana.

Así que para acabar, pongamos una cita erudita: “El contenido curado es aquel que no muere. Si muere, es que sólo era una curiosidad o una anécdota”. Es decir, que un contenido bien curado será relevante tanto ahora como dentro de tres meses, será una aportación a ser tenida en cuenta dentro de su campo.

PD. No me preguntéis quién es el autor de la cita… porque ¡ni idea! He estado curando mucho por ahí. 😉

Autor: Arantxa

Me gustan la narrativa y lo tecnológico, la comunicación en varias modalidadas y explorar lo que vendrá. Sin duda la Creatividad es mi caballo ganador.

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