Migraciones masivas de URL: una guía esencial para empresas

La migración de un sitio web empresarial, o migraciones masivas de URL, es un proceso complejo y delicado el cual implica mover cientos de miles de URL y preservar años de trabajo en SEO. 

Para evitar perder tráfico, se requiere de una estrategia de redireccionamiento bien diseñada y ejecutada. Esta guía esencial para empresas te ayudará a realizar este proceso con éxito. 

Con una buena planificación, organización y uso de herramientas adecuadas, se puede migrar un sitio web empresarial sin afectar negativamente al rendimiento orgánico. Así, se asegura la continuidad y el crecimiento del negocio a corto, medio y largo plazo.

Además de los aspectos técnicos, una migración empresarial suele implicar desafíos adicionales, como altas expectativas y comunicaciones de los niveles directivos, múltiples equipos y actores involucrados que influyen en el SEO, así como la necesidad de que los expertos en SEO participen en actividades de coordinación y planificación fuera de su ámbito habitual.

Aunque se debe tener en cuenta que, en una migración de gran escala, también existe el riesgo de que se produzca un fenómeno llamado retraso en la migración.

Comprendiendo el fenómeno del retraso migratorio

El retraso en la migración ocurre cuando un nuevo sitio web reemplaza al antiguo y los motores de búsqueda tardan en reconocer e indexar el nuevo contenido, lo que puede traer como consecuencia una caída temporal en el tráfico y clasificaciones del sitio web. 

Para evitar impactos negativos, es importante planificar una estrategia de redireccionamiento eficaz antes del lanzamiento del nuevo sitio web.

Esta estrategia implica redirigir las páginas más importantes del sitio antiguo al nuevo mediante el uso de comodines para agrupar páginas similares

También se deben considerar los parámetros de URL en las redirecciones y evitar cadenas de redireccionamiento. Además, es recomendable redirigir los enlaces entrantes que apuntan el sitio antiguo hacia las páginas correspondientes en el nuevo sitio.

Es fundamental revisar y actualizar las redirecciones realizadas en los últimos seis meses, especialmente si ha habido cambios en las URL del sitio antiguo. Siguiendo estas estrategias, se puede minimizar el impacto del retraso en la migración y recuperar el tráfico, así como las clasificaciones del sitio web.

Es importante estar atento a las redirecciones y adaptar constantemente el sitio web a los cambios en los motores de búsqueda, como Google. Con el tiempo, el tráfico de búsqueda se normalizará y el sitio web podrá mantener su rendimiento de manera óptima.

¿Cómo puedes planificar una migración exitosa de tu sitio web?

Si estás pensando en cambiar tu sitio web a un nuevo dominio, un nuevo CMS, o una nueva estructura de contenido, debes tener en cuenta algunos aspectos clave para asegurar una transición sin problemas para tus visitantes y los motores de búsqueda.

1. Establece metas claras

Antes de empezar la migración, debes tener claro qué quieres conseguir con este cambio. 

Ya sea que quieras unificar varios dominios en uno solo, cambiar a un CMS más moderno y fácil de usar, mejorar la organización y la calidad de tu contenido, o todo lo anterior; tus objetivos te ayudarán a diseñar la mejor estrategia para tu migración.

2. Enfócate en tus redirecciones

Una vez que hayas realizado una auditoría a tu sitio actual y las redirecciones existentes, debes decidir cuáles son las más importantes para implementar primero. Lo ideal es que redirijas todas las URL antiguas a las nuevas, pero si tienes muchas páginas, puedes empezar por las más relevantes. 

Estas son las que tienen más visitas, más enlaces entrantes, o más valor para tu negocio como la página de inicio o las de productos. Así, te aseguras de que tus usuarios y los motores de búsqueda encuentren lo que buscan en tu nuevo sitio. Luego, puedes ir añadiendo las redirecciones restantes poco a poco.

3. Mapea tu contenido y tu estructura de URL

Finalmente, debes planificar cómo vas a reorganizar o reestructurar tu contenido en tu nuevo sitio. Para ello, debes asignar cada URL antigua a una nueva URL, agrupar el contenido relacionado y eliminar o fusionar el contenido duplicado o innecesario. 

4. Opciones de redireccionamiento

Cuando cambias la URL de una página web, debes usar redirecciones permanentes 301 para informar a los motores de búsqueda y a los usuarios del cambio. 

Sin embargo, hay situaciones en las que las redirecciones temporales 302 son más apropiadas, como cuando el contenido de la página está en proceso de traslado.

Para evitar errores 404, debes ser muy cuidadoso al usar comodines y verificar aleatoriamente que las redirecciones funcionen correctamente. También debes redirigir los parámetros siempre que puedas para prevenir problemas de contenido duplicado.

5. Enlaces entrantes

Identifica las páginas que tienen enlaces entrantes de calidad y asegúrate de que se redireccionen de forma adecuada. Contacta con los webmasters que enlazan a esas páginas y avísales de la nueva URL, esto te ayudará a mantener el valor SEO que has ganado con el tiempo.

Con una buena planificación y una priorización inteligente, puedes migrar un sitio web corporativo y aplicar las redirecciones necesarias sin mucho estrés.

Pero no te apresures; esta es una tarea que requiere paciencia, piensa en cada paso y revisa tu trabajo a medida que avanzas.

Algunos criterios para evaluar y ajustar los cronogramas del proyecto de migración

Para realizar una migración exitosa de un sitio web, es esencial definir plazos factibles, ya que intentar redirigir cientos de miles de URL en un breve lapso es una invitación al caos. Por lo tanto, es imprescindible planificar con anticipación y ser táctico en la forma de ejecutar las etapas del trabajo.

No hagas migraciones parciales o por fases

Una de las claves para evitar problemas, radica en realizar la migración de forma completa y no por fases. 

Si se hace la migración de a poco, se corre el riesgo de generar inconsistencias, duplicidades, errores o pérdidas de enlaces. Además, se tendrá que hacer un mayor seguimiento y control de los redireccionamientos, lo que supone más trabajo y tiempo. 

Por eso, lo más recomendable es hacer la migración de una sola vez, previa realización de una auditoría, un backup y un testeo del nuevo sitio.

Redirige todas las URL al mismo tiempo

Esto garantiza que ninguna página queda aislada sin una redirección implementada, que no se generan cadenas de redireccionamiento que deban depurarse más adelante, ya que estas pueden afectar negativamente al SEO y la experiencia del usuario.

También que todos los enlaces entrantes apunten a la nueva página de destino adecuada. Si se hace en fases, las páginas antiguas pueden acumular nuevos enlaces entrantes que luego deberán redirigirse.

Análisis del rendimiento orgánico: un estudio comparativo

Tras migrar y redirigir las URL de tu sitio web, debes medir el impacto en tu rendimiento orgánico. Esto te permitirá identificar y solucionar cualquier problema que pueda aparecer. Estas son algunas de las métricas que debes vigilar:

Tráfico orgánico

Ten en cuenta la cantidad de visitas que recibe tu sitio web desde los motores de búsqueda. Para evaluar el impacto de la migración, compara el tráfico antes y después de la misma y espera una recuperación en uno o dos meses.

Posiciones de palabras clave

Evalúa el ranking de tu sitio web para las palabras clave más relevantes para tu negocio. Otra forma de medir el éxito de la migración es controlar las posiciones antes y después de la misma y esperar una mejora con el tiempo.

Indexación 

Analiza la evolución del proceso por el cual los motores de búsqueda rastrean e incluyen tu sitio web en sus índices. Un aspecto fundamental de la migración es usar una herramienta como Google Search Console para ver qué parte de tu nuevo sitio está indexada y buscar incrementos constantes con el tiempo.

Errores 404

Estos mensajes indican que una página no se encuentra. Un problema común que puede afectar la migración es tener errores 404, por lo que debes monitorearlos y asegurarte de que los enlaces rotos se redireccionan adecuadamente.

Enlaces entrantes

Monitorea el correcto funcionamiento de los enlaces que dirigen a tu sitio web desde otros sitios web. 

Un factor que puede influir en el rendimiento orgánico de tu nuevo sitio es la cantidad y calidad de los enlaces entrantes, por lo que debes hacer una auditoría de ellos y comprobar que todos los enlaces que apuntaban a tu sitio antiguo ahora redireccionan a las nuevas URL correctas.